
Este fue un trabajo para el ramo de periodismo deportivo. Que consistió en realizar un reportaje sobre el libro "El Partido de los Valientes", de Axel Pickett. El ejercicio era escribir en la posición de un enviado especial, que viajó junto a la selección chilena en la gira para enfrentar a la URSS en septiembre de 1973.
Con un empate 0-0 finalizó el encuentro ante la URSS
Chile a un paso del Mundial
En medio del conflicto político que afectó al país el pasado 11 de septiembre y con gran actuación de la dupla de centrales Figueroa-Quintano, Chile logra un empate en Moscú frente a la selección soviética.
Luís Álamos lo tenía claro, este era un partido en el que la defensa iba a tener que trabajar mucho. El DT reunió a Figueroa y Quintano, quienes no habían jugado juntos jamás, aun así destacaron por su forma de defender el área nacional. Según las mismas opiniones de sus compañeros de equipo, las actuaciones de los dos centrales fue clave para el desarrollo y resultado final del partido. “Nunca había visto jugar dos defensas mejor coordinados que ellos dos, jugaron como si hubieran jugado justos toda la vida”, comentó Elías Jacob, médico de la selección.
Viendo que los de la URSS no dejaban de atacar, Elías Figueroa quien jugaba para el Santos de Brasil, comenzó a imponer un juego duro y agresivo. Este fue el sello de la defensa chilena en aquel encuentro. El arbitraje del brasileño Marques favoreció mucho a los chilenos, ya que dejó pasar varias ocasiones de entradas muy fuertes en contra del equipo soviético. Según se comentó posterior al partido, el brasileño conocía a Figueroa y en ocasiones el central chileno le hablaba amistosamente para que no cobrara las faltas provocadas por el conjunto nacional.
En los segundos 45 minutos se tuvieron unas pocas llegadas hacia el arco rival, ocasionadas por Carlos Caszely y comandadas por el Pollo Véliz, Chamaco Valdés y Sergio Ahumada. Pero ninguna se pudo concretar con una anotación.
Ya concurridos los 90 minutos el empate a cero parecía ser lo más justo para aquel partido, que enfrentó a una gran delantera contra una defensa demasiado efectiva y organizada. Los espectadores comenzaron a pifiar a su equipo por no poder finiquitar el partido y despidieron a los seleccionados nacionales con un calido aplauso.
Así los chilenos comenzaron a ilusionarse en obtener un cupo para el Mundial. Ahora sólo deben cumplir en el partido de vuelta que se disputará en Santiago.
Difícil fue la salida de Chile para la selección chilena de fútbol. Era el inicio de la gira que los llevaría a Moscú a jugar el partido de ida contra la Unión Soviética , en busca del cupo para el Mundial de Alemania 74’ . Los acontecimientos políticos ocurridos en el país, el pasado 11 de septiembre, impidió el viaje del conjunto chileno.
A pesar de los retrasos, los dirigentes, encabezados por Francisco Fluxá, realizaron diferentes gestiones y lograron embarcar a una comitiva compuesta por 27 integrantes (entre jugadores, cuerpo técnico y dirigentes) en un vuelo que los llevaría hacia Argentina, y posteriormente realizaría varias escalas antes de llegar al lugar del encuentro.
El ambiente era algo hostil, debido al lugar donde se iría a jugar y a los rumores de que cosas terribles estaban ocurriendo en Chile. Sin embargo, dejando a sus familias atrás, con un sentimiento amargo y con todo su itinerario movido, el conjunto nacional partió a Ciudad de México a disputar su primer partido reprogramado para el 20 de septiembre. En aquel encuentro el equipo dirigido por Luís Álamos obtuvo una victoria por 2 a 1 frente a la selección local. Cabe destacar que esta es la primera vez que Chile derrota al combinado mexicano en calidad de dueños de casa.
La gira, que después contemplaba partidos con equipos europeos, sólo pudo concretar el encuentro frente a Neuchatel Xamax, un conjunto suizo de segunda división. Aunque la calidad técnica del rival no era la deseada, el Zorro Álamos pidió aquel encuentro para recrear las condiciones climáticas en las que se jugaría en Moscú. En aquel partido, Chile obtuvo su segunda victoria por 1 a 0 con gol de Julio Crisosto.
De esta forma acabaron las preparaciones antes de enfrentar a la URSS por las eliminatorias al Mundial de Alemania 74’ . Después de un viaje con diversos inconvenientes, retrasos, cambios a último minuto e incertidumbre en la presencia de algunos jugadores, el equipo entraba a la cancha a las 21 horas del miércoles 26 de septiembre.
Comienza el partido
A pesar de la poca propaganda que se había visto en la ciudad con respecto al partido, el estadio Lenin contó con un público de 60 mil espectadores. Con un frío terrible que la banca del seleccionado chileno debió amortiguar con café y frazadas, mientras la oncena titular se paraba en la cancha.
Desde el comienzo del partido se notó el gran poderío del ataque soviético, con centros al área desde los costados, aprovechando cada oportunidad de juego aéreo que se tenía. La defensa chilena liderada por el reclutado a último minutos, Elías Figueroa, resistió y realizando una gran dupla junto a Alberto Quintano, lograron retener los ataques soviéticos.
En los segundos 45 minutos se tuvieron unas pocas llegadas hacia el arco rival, ocasionadas por Carlos Caszely y comandadas por el Pollo Véliz, Chamaco Valdés y Sergio Ahumada. Pero ninguna se pudo concretar con una anotación.
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